imagen del mangostán

Descubierta por primera vez en el sudeste de Asia, la fruta de mangostán (Garcinia mangostana) está compuesta por una cáscara (o piel) color púrpura y una suculenta pulpa blanca (de cuatro a ocho segmentos) y semillas (una a cinco). El mangostán es una de las principales fuentes naturales de xantonas y la cáscara de la fruta contiene las concentraciones más altas de xantona.

Durante siglos, los curanderos tradicionales han utilizado el mangostán para tratar la disentería, la diarrea y las infecciones de las vías urinarias, además del tratamiento clave de eczemas y otros problemas de la piel. La cáscara también ha sido utilizada para controlar la fiebre y para detener todo tipo de infecciones. Preciado por sus propiedades de curación tradicionales, el exquisito sabor del mangostán lo ha convertido en un verdadero tesoro.

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