El árbol de mangostán

El nombre se parece a la conocida fruta del mango, pero no hay que confundir el árbol de mangostán con el mango. El árbol de mangostán realmente pertenece a la misma familia de plantas que la hierba de San Juan, un suplemento herbáceo reconocido.
El árbol que produce el mangostán es tan único como su fruta. Crece de 6 a 24 metros de altura. Su corteza es de color café oscuro (casi negro), excepto cuando y donde está derramando látex amarillo. Tiene hojas pequeñas, gruesas, ásperas y perennes. La fruta del árbol de mangostán se debe cosechar a mano. En sus ramas crecen grandes flores de 30 centímetros, en grupos de 3 a 9. Al árbol le toma dos o más años alcanzar una altura de 30 centímetros. Mucha gente cree que los árboles de mangostán se originaron en el archipiélago de la Sonda y las islas Molucas (en Indonesia). Puede tomar de 7 a 9 años cosechar la primera fruta después de la siembra, pero la mayoría se da entre los 10 y 20 años. La cosecha promedio de un árbol es de 500 frutos, pero algunos producen hasta
5 mil mangostanes maduros. Algunos árboles dan fruta hasta 100 años en forma ininterrumpida. El árbol de mangostán es “ultratropical” y no puede tolerar temperaturas por debajo de los 4.4º C ni mayores a 37.8º C. Todos los intentos de cultivar el mangostán en lugares a más de 20º de latitud han fracasado.





